Se produce con las hojas jóvenes (brotes nuevos del arbusto) que no se han oxidado; los brotes pueden haber sido protegidos del sol para evitar la formación de clorofila. Estas yemas y hojas se secan a los rayos del sol y son ligeramente procesadas para prevenir la oxidación o la futura fermentación. Esto preserva las características de sabor del té blanco. El proceso de producción del té blanco es:

Hoja fresca de té Marchitado Secado (con aire, al sol o mecánico) Té blanco

El nombre “té blanco” deriva de las vellosidades plateado-blanco en las yemas aún no abiertas de la planta de té, que dan a la planta una apariencia blancuzca.

Durante siglos el consumo del té blanco estuvo reservado únicamente para el consumo del emperador en China, pues se pensaba que contenía el secreto de la vida eterna.

El té blanco contiene grandes cantidades de catequinas. Este compuesto puede disminuir las placas arteroesclerósicas, reducir los carciomas, reducir el riesgo de un accidente cerebrovascular, o una insuficiencia cardíaca, el riesgo al cáncer (la formación de un tumor), o la diabetes y la protección de la piel por un daño causado con radiación ultravioleta.

Es el té que menor contenido tiene en teína.

Cantidad de teína:   T1

Preparación:

Poner una cucharada de postre por persona (aprox. 2-3 grs.) en el infusor.

Verter sobre el té agua caliente a unos 65º

Dejar reposar entre 2 y 4 minutos.

Endulzar a gusto, preferiblemente con azucar integral.

Propiedades que se le atribuyen al té blanco:

1. Antioxidante. Es el antioxidante más potente de la naturaleza. Contiene tres veces más polifenoles que el té verde, los cuales entre otros aspectos ayudan a aumentar las defensas y neutralizan la actividad de los radicales libres.

2. -Protege el corazón. Reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Previene los infartos.

3. Colesterol. Disminuye los niveles de colesterol en la sangre, sobretodo la lipoproteína de baja densidad (LDL).

4. Sistema nervioso. Por su bajo grado de oxidación, el té blanco conserva la mayoría de aminoácidos y antioxidantes de la planta del té. Entre ellos destaca la teanina, un aminoácido que además de dar sabor a la bebida, tiene propiedades neuroprotectoras y puede ser útil en el tratamiento del estrés y la ansiedad

5. Tónico. El té blanco prácticamente no contiene cafeína, por lo que nos beneficiamos de los efectos tónicos de la planta, sin los peligros excitantes de la cafeina.

6. Caries. Estudios demostraron que el antioxidante químico “catequin” del té puede destruir bacterias y virus que causan infecciones de garganta, caries y otras enfermedades dentales.